¿Qué es una póliza de seguro?

La complejidad de la terminología propia del sector del seguro requiere explicar conceptos cotidianos que en más de una ocasión seguro que hemos oído pero que no sabemos con exactitud a que se refieren. El concepto póliza es sin duda uno de ellos y que no es más que el contrato de seguro realizado entre una compañía aseguradora y un individuo, ya sea persona física o jurídica, que recibe el nombre de tomador. Las pólizas se pueden estructurar en tres partes:

  • Las condiciones generales: Son el conjunto de cláusulas escritas que figuran en la póliza. En ellas se regulan los derechos y las obligaciones de las partes. Las compañías aseguradoras incluyen estas cláusulas en el contrato de seguro, siendo las mismas para todas las pólizas de la misma modalidad.
  • Las condiciones particulares: son las condiciones individuales de cada póliza. En ellas se concreta: riesgo, garantías, importe de la prima y periodicidad de pago, capital asegurado, franquicias, etc.
  • Apéndices o suplementos: tienen lugar cuando se modifica o se suspende temporalmente el contrato. Estos pasan a formar parte de la póliza. Deben ser firmados por la misma persona que firmó la póliza. Así, se emitirá un suplemento por ejemplo cuando el capital asegurado aumente o disminuye, o el tomador cambie de domicilio habitual, etc.

Una póliza debe incluir todos los pactos y condiciones que regirán la relación entre las partes y recogerá los derechos y obligaciones de las partes. La póliza para que sea válida ha de estar firmada por ambas partes y debe hacerse entrega de una copia al tomador.

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